Bienvenidos a el blog de toda una dreamer.

lunes, 4 de julio de 2011

Saca tus concluciones

Esto es algo así muy chulo que me paso y no se, lo quise escribir. No termine, pero he aquí mi obra no maestra: 


Mis ojos sabían hacía donde apuntar. No debía pensarlo dos veces. Eramos como imanes. El se movía, mis ojos se movían hacia donde el se movía. No pensaba perderlo de vista. Había mucha gente moviéndose, bailando, estaba oscuro por supuesto, y una maquina echaba humo tapando nuestras caras; pero yo pasaba todo eso por encima. Nada importaba. Solo él. Era fácil verlo, al menos para mí. Capas ya estaba acostumbrada después de un par de horas siguiéndolo con la vista. Sabía que él sabía que lo hacía. Como también sabía que el  me miraba cada vez que volteaba porque mi amiga me llamaba o algo surgía. Pero esos eran pocos minutos, jamás le daba suficiente tiempo, y de vez en cuando nuestras miradas se cruzaban tan incomodas, tan tiernas, tan vergonzosas de demostrar demasiado. Entonces me escabullía, y ocultaba entre la gente, tan cobarde y estupida como siempre. Mi amiga había fichado -por decirlo en criollo- a un chico. Y me había decidido a acercarla a ella, mientras lo usaba como excusa para no ser más obvia con “mi chico”. 


-¡Uy! -le dije con ánimos- Esta canción esta buena. -lo decía solo porque conocía el paso, todo el mundo lo conocía. Era viejísima pero no podía faltar- Tenemos que ir ahí -dije mientras señalaba disimuladamente hacía donde estaba el chico de mi amiga- y le bailas adelante. Así como esas de ahí, pero solo que no vas a ser gata; solo tu. -dije mientras la tomaba de la mano y la metía entre la gente hasta donde estaba él. 


Entonces, era el momento de bailar. Por mi parte había empezado, y por el rabillo del ojo ví que mi amiga también. En una parte en la que girábamos para otro lado ví que no había nadie más a mi par. Y con nadie más me refiero a mi amiga. La busque con la vista y la encontré apoyada en la barra muriéndose de risa. Empecé a reírme, solo porque me causaba mucha gracia el momento. Busque la mejor forma de salirme del grupo que bailaba, pero estaba atrapada ahí dentro. Tenía que seguir hasta el final de la canción. 
Volví a dar la vuelta, porque de nuevo había llegado la hora de girar. Y lo ví. Otra vez. Esta vez estaba del lado de afuera. Lo veía porque había ventanas, transparentes. Lo veía, enojado. Notaba como sus cejas casi se formaban en una, y su cara no era la misma de antes. Sus ojos estaban fijos en mi. Definitivamente no le agradaba que estuviera ahí. Volteé para ver a mi alrededor. Un par de chicos estaban mirándome. Inmediatamente volví mi mirada hacía él, y de pronto las fichas me cayeron. No le gustaba que estuviera ahí, o si, pero más le desagradaba que estuviera entre tantos chicos. Para mi suerte, la canción acabo en ese instante. 
Me escabullí hacía donde estaba mi amiga.


-Necesito ir al baño. -la tome del brazo directo al baño.
-¿Qué pasa? -me preguntó dentro del mismo.
-Pasa, pasa que le agrado. -lo dude por un segundo- No, no. Retiro eso. Le molesta, no. No se. Es raro todo. -estaba confundida.
-¿Él? -dijo entre risas- Chocolate por la noticia. Te ha visto todo el rato.
-¿Tu también lo notaste? -pregunte atónita.
-Claro, ví como lo mirabas. -dijo como si no fuera muy evidente.


Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario