Habían pasado varios minutos, y había menos gente bailando. Sabía que pronto terminaría y debía actuar rápido si quería entablar conversación con él. Peor como ya había mencionado antes era lo suficientemente estúpida y cobarde para quedarme ahí parada como estúpida a su par y no decir nada. Había hecho millones de cosas, era capaz de subir hasta la cima de una montaña pero no era capaz de decir "hola". ¡Era absurdo! Ni yo podía creérmelo. Me avergonzaba yo misma. Pero así quedo todo, termino, nos fuimos cada uno por su lado. Una mirada nos despidió. No hubo más, nada.
Sí, es muy estúpido lose. Así me sentí, me sigo sintiendo. Pero no me lo reprocho, o al menos quiero creer que por algo tengo que extrañarlo y desearlo. No me olvido de él, sería imposible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario