Bienvenidos a el blog de toda una dreamer.

martes, 3 de mayo de 2011

Circunstancias; embarazosas.

Estábamos en nuestra hora de matemática. La profesora explicaba algo sobre fracciones, o ecuaciones. No se, no estaba prestando atención. Mi mente vagaba lejos de acá, estaba nadando por esos mares de amor, confusión, alegría, y risas; mientra que mis ojos estaban fijos en un objetivo: EL. Simplemente era imposible e inevitable no observarlo. Había algo en él que se me hacía tan adictivo... Sus cabellos, sus ojos, su nariz, su boca, su cuello, sus brazos y pecho, sus piernas. Todo; y nada era mio. Por ahora me conformaba con mirarlo desde afuera, desde mi lugar; pero sabía que esa sensación no iba a durar mucho. Ya lo ansiaba demasiado como para poder mantenerme en esta misma posición por mucho más tiempo. Ya ansiaba abrazarlo a cada segundo, entrelazar sus dedos con los míos todo el tiempo posible, y -sobre todas las cosas- ansiaba besarlo. Ansiaba chocar sus labios con los míos, quería que se rozaran por interminables minutos.
Entonces, sentí que una mirada taladraba mi cerebro. Parpadee dos veces, aclarándome la vista que se me había ido volviendo borrosa de mantenerla demasiado tiempo en un mismo lugar. Él me estaba observando, y parecía estarlo haciendo desde hacía rato. Corrí mi vista de lugar, y baje mi cabeza avergonzada. ¿Donde me metía? Era estúpido, pero no podía seguir mirándolo más. No si él me miraba también. Y al mismo tiempo, me moría de amor por seguir haciéndolo.



Detestaba, y detesto que me pase esto. Es super incomodante; pero es lo que hay & me gusta. Amo esa sensación de incomodidad, nervios y vergüenza. Lo amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario